Las redes sociales llegan a las aulas

Hoy en día los medios de comunicación han hablado largo y tendido sobre las ventajas y los inconvenientes del uso de redes sociales en el aula, hasta el punto de aturdir un poco a los internautas más veteranos, quienes suelen ser padres. Las redes sociales son herramientas fáciles de alcanzar, por lo que los más jóvenes –edades comprendidas entre los once y los dieciséis años– se han visto inmersos en un mundo donde el conocimiento y la inseguridad son las dos caras de una misma moneda.

Con las alertas disparadas, hay padres y tutores legales que no simpatizan con este entorno virtual, dificultando el paso a las nuevas tecnologías y el avance autónomo de futuros adultos. Esta entrada no pretende ser un alegato contra aquellos que no están a favor de su uso, sino una encarecida invitación a conocer las ventajas de estas, especialmente en el ámbito de la enseñanza –y en concreto, en la enseñanza de lenguas, que es lo que nos ocupa–.

En la actualidad, Internet goza de una cantidad de usuarios abrumadora, la gran mayoría de los cuales son adolescentes y adultos –de edades comprendidas entre los catorce y los cincuenta–. La enseñanza ha querido aprovechar el entorno virtual para acercar el conocimiento de forma interactiva y original, captando la atención de los estudiantes menos motivados:

“Poco a poco, las redes sociales comienzan a aparecer en materiales, unidades didácticas y, en algunos casos, en el quehacer cotidiano del profesorado de ELE” (Cruz Moya, 2011: 205).

Sin embargo, deberemos tener en cuenta la normativa del centro antes de llevar a cabo el paso a las nuevas tecnologías:

[…] “Si estamos evaluando la posibilidad de emplear una metodología innovadora dentro de la enseñanza formal o no formal, no podemos olvidar que nuestras clases estarán inscritas en un currículum o un plan de estudios determinado” (Cruz Moya, 2011: 209).

Una vez nos hemos asegurado de que el centro en el que trabajamos acepta y promueve el uso de redes sociales en el aula, debemos preguntarnos qué queremos conseguir con su uso, es decir, por y para qué las vamos a utilizar. Una vez determinadas las razones que nos mueven a recurrir a Internet en la enseñanza debemos escoger qué redes sociales serán las elegidas. Para ello, el profesor deberá tener en cuenta el tipo de actividad que desea realizar y los parámetros necesarios para llevarla a cabo.

Así, si la actividad requiere una amplia redacción por parte del alumnado se recurrirá antes a Facebook que a Twitter, dado que este último presenta un máximo de 140 caracteres. Por otro lado, si lo que se busca es jugar con imágenes, será preferible utilizar una red social dedicada a ello, como Flickr o Instagram, donde se puede hacer un seguimiento de las mismas de forma sencilla.

El aprendizaje de lenguas con redes sociales es un método no sólo muy efectivo, sino que además parte de la enseñanza en positivo, basada en el aprendizaje autónomo del estudiante, que interacciona con el mundo real a partir de la lengua que está aprendiendo. Esto es fundamental, ya que desde el primer momento se fomenta la interacción abierta, que parte de la premisa de mantener conversaciones espontáneas (esto favorece la absorción de contenidos).

No sólo es un método eficaz para el alumno, sino que además permite al profesor aprovechar los recursos que están a su alcance para mejorar las competencias de sus estudiantes. En este sentido, tanto la enseñanza como el aprendizaje se presentan como un viaje interactivo que nace del interés, la curiosidad y la predisposición. Pero, ¿qué hay de la seguridad de nuestros alumnos?

Ciertamente, la seguridad no es un factor que debamos desestimar, ni como padres ni como profesores. Sin embargo, hay maneras de prevenir la sobreexposición en Internet, como por ejemplo privatizar las cuentas personales y/o asegurar un entorno virtual conocido, basado en personas de confianza –que, en su mayoría, forman parte de nuestro día a día–. Debe evitarse colgar información personal relevante, así como también pistas sobre nuestras rutinas y horarios. Si tenemos en cuenta todo ello, Internet será el aliado que siempre se ha esperado que fuera.

Como es de esperar, la precaución y la seguridad son las máximas de toda enseñanza, por lo que las herramientas sociales llevadas al aula serán supervisadas en todo momento por los profesores que las propongan. Además, los estudiantes deberán crear un usuario –uno nuevo, en caso de tener cuenta personal– para participar en las actividades propuestas en el aula. De esta manera se asegura la intimidad del alumnado y se fomenta un aprendizaje basado en actividades originales.

Teniendo todo esto en cuenta, creo que el uso de las redes sociales en clase fomenta el aprendizaje lúdico, necesario para amenizar las clases y motivar a los alumnos. Si se realiza de manera adecuada, respetando la intimidad del alumno y asegurando su seguridad en la red, el estudiante puede disfrutar de una experiencia educativa única, más acorde con los intereses actuales.

Para saber más:

CRUZ MOYA, Olga (2011): “Las redes sociales en la enseñanza de ELE: retos y propuestas”, en XXII Congreso Internacional de la ASELE. La Red y sus aplicaciones en la enseñanza-aprendizaje del español como lengua extranjera, Valladolid.

CRUZ PIÑOL, Mar (2014): “Veinte años de tecnologías y ELE. Reflexiones en torno a la enseñanza de español como lengua extranjera en la era de Internet”, en MarcoELE nº 19.

MARTÍN BOSQUE, Adelaida y MEJÍAS CARAVACA, María de los Ángeles (2014): “El aprendizaje autónomo del estudiante de ELE en las redes sociales”, en XXV Congreso Internacional de la ASELE. La enseñanza de ELE centrada en el alumno, Madrid.

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Pinterest: el nuevo aliado en ELE

Los recursos informáticos en el aula han presenciado un evidente crecimiento en los últimos años, hasta el punto de ser el complemento perfecto tanto para la enseñanza como para el aprendizaje. Hoy en día, las aulas están adaptadas para facilitar el uso de este tipo de herramientas, y las aulas de español como lengua extranjera –también llamadas aulas de ELE– no son una excepción:

[…] “El aula de ELE es un lugar ideal para el uso de las tecnologías por lo que estas pueden aportar a la aplicación del enfoque comunicativo y al aprendizaje constructivo” (Fernández Loya, 2013: 417).

Son muchas las redes sociales que tienen cabida en el mundo de la educación. En esta ocasión vengo a hablaros de Pinterest, una plataforma interactiva que permite al usuario crear y/o recopilar imágenes, tutoriales, blogs y, en definitiva, recursos, a través de tableros temáticos. Su interfaz, lúdica e intuitiva, es capaz de atraer a los alumnos, así como también de fomentar el interés y la participación activa en el aula.

Pero, ¿cómo se le puede sacar provecho en el aula de ELE? A continuación propongo algunas ideas que, creo, serán de utilidad para futuros profesores. Lo primero que podemos hacer es crear cuatro tipos de tablones, en los que los alumnos deberán participar: cultura española, música española, juegos para el aula de español y literatura española. Para que los alumnos puedan intervenir, el profesor deberá activar la opción que permita la colaboración de terceros –se hace desde el tablón–.

La actividad puede completarse pidiendo a los estudiantes que comenten los recursos colgados y que mantengan conversaciones con sus compañeros. Para ello deberán utilizar una función muy extendida en las redes sociales: el uso de @ para mencionar a otros usuarios. De esta forma se logra que el comentario sea notificado al otro usuario, lo que favorece la interacción. Como vemos, este tipo de actividad está pensada para fomentar la participación en el aula y bien puede ser utilizada para evaluar a los alumnos de una forma única y original.

A continuación voy a hablaros de otra propuesta, en este caso llevada a cabo por un grupo de alumnos de la Universidad La Sapienza de Roma. La actividad la podéis encontrar en el artículo de Fernández Loya (2013: 420-423) y versa a propósito de redactar una receta de cocina siguiendo los pasos de la actividad anterior: que los alumnos creen y organicen un tablero que reúna imágenes del proceso y de los alimentos necesarios. Este ejercicio busca ampliar el aprendizaje y el uso de vocabulario de los estudiantes (podréis acceder a la propuesta en el apartado “Para saber más”).

Otra posible aplicación práctica de Pinterest en el aula es que el alumno cree un tablón personal, que deberá ser individual, donde guardar y describir brevemente los vídeos de YouTube que más le hayan gustado –siempre dedicados, por supuesto, al aprendizaje de ELE–. Esta propuesta promueve lo que yo llamo un aprendizaje en positivo, dado que estamos alentando al alumno a que busque sus propios materiales teniendo en cuenta sus criterios personales, hecho que dota al estudiante de una automía necesaria y altamente recomendable.

Una vez el profesor se ha sumergido en las posibilidades de Pinterest rápidamente se da cuenta de que puede hacer tanto como su creatividad le permita. Otro ejemplo que se me ocurre para acercar los recursos informáticos a los estudiantes es proponer a los estudiantes que escojan una imagen de uno de los tablones de clase y, a partir de esta, escriban una pequeña historia o cuento que guarde relación con su temática.

La última actividad que os propongo requiere de creatividad y motivación personal del profesor a partes iguales. Consiste en crear imágenes educativas donde aparezca una palabra en español a la que le falte una letra. Encima, en letra más pequeña, se ofrece al alumno el término en inglés –que es la lengua de comunicación internacional actual–. Con esta pista, el alumno debe comprender el significado de la palabra española y comentar cuál es la letra que falta. Veamos un ejemplo a continuación:

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Ilustración 1. Actividad propuesta en “Evaluación de ELE” (para más información, haga click en la imagen).

Cabe destacar que todas estas actividades también pueden utilizarse como método de evaluación del alumnado. Con ello crearemos un ambiente más relajado en el que el alumno no estará tan preocupado por el examen de contenidos, sino que estará más centrado en participar en clase –y cuanta mayor es la participación, mayor es la absorción de los contenidos de una lengua–. La asiduidad de comentarios, debates y, en definitiva, participación, puede determinar una parte de la nota del curso.

Para saber más:

BIEDMA JURADO, Pedro (2013): “Redes sociales en el aula: Pinterest como recurso docente” en Proveedor de material didáctico (última consulta: abril de 2016)

FERNÁNDEZ LOYA, Carmelo (2013): “Creación e interacción. Internet en el aula de ELE” en Actas del I Congreso Internacional de Didáctica de Español como Lengua Extranjera, Budapest, Instituto Cervantes de Budapest.

SÁNCHEZ LLANA, Hugo (2015): “Pinterest en el aula ELE”, en Prezi (última consulta: abril de 2016).