Español para inmigrantes vs español para guiris.

Hace unos días, en un foro online de profesores de español en el que se debatían temas relacionados con la enseñanza de español a inmigrantes, uno de los participantes hacía un comentario (no sé qué adjetivo poner sin resultar pedante ni estirada, que siendo de capital con cualquier cosita que digas te tachan de eso…). A lo que iba, en el comentario el participante, creo que intentando mostrarse como una persona sin prejuicios ni racismos ni clasismos, lanzaba al aire virtual esta pregunta, a modo de pregunta retórica:

“¿Es que acaso hay alguna diferencia entre dar clases de español a inmigrantes

y dar clase de español a otro tipo de alumnos?

¡Pues mira, sí, la hay!

Se llama específicamente ELE para inmigrantes, cuando se imparte español a adultos cuyo país de procedencia está más desfavorecido que el nuestro, que los hay.

Desde luego todos o casi todos los grupos de alumnos son complicados, no solo es difícil el trabajo de un torero, no; pero los grupos que encontramos en las clases de ELE para inmigrantes tienen un componente de dificultad añadida. Esto es, por lo general estos alumnos se relacionan solo con personas de su misma nacionalidad y el contacto que tienen con los hablantes nativos suele ser simplemente de tipo profesional o institucional (fuerzas de seguridad, personal sanitario…). Tampoco han venido con la intención de descubrir nuestras costumbres, gastronomía, personajes famosos, folclore… sino para intentar tener el futuro digno que en su país les es imposible.

Ah, además, a estas dificultades se suma el que los alumnos tienen, en muchos casos, el índice de alfabetización y escolarización muy bajo. Y que en ocasiones su motivación inicial para asistir a las clases es simplemente la de cumplir los requisitos exigidos para pasar unos trámites.

¿Manuales? Claaaro, pero muy pocos.

Visto esto, a la hora de ponerse ante un grupo de este tipo, parece claro que por lo general los manuales de ELE que hay en el mercado no sirven. Y no sirven porque tratan temas para guiris (definido en la Wikipedia como: a colloquial Spanish name used in Spain applied to foreigners, especially with pale skin, blond hair and blue eyes) y no para inmigrantes. Temas del tipo: Prefieres viajar por negocios o por placer, Cómo es tu casa… Porque, imagino, al no ser un público rentable económicamente las editoriales no editan este tipo de material.

En cambio algunas instituciones como:

            EICA tienen material didáctico con audiciones, libro para el alumno y para el profesor, y material complementario.

          La obra Social de Caja Madrid también tiene algún manual interesante (Cómo se dice, Cómo se escribe…) para este colectivo pero hay que buscarlos enredando por internet. En su página ya no están (o yo ya no los encuentro).

          También hay un blog específico en wordpress de español para inmigrantes en el que puedes encontrar bastante material.

          Y en el Instituto Cervantes hay información al respecto en el apartado de enseñanza.

Puedes participar.

Ah, existe ahora mismo (hablamos de la primavera de 2014) un proyecto europeo, EU-SPEAK 2, en el que participa la Universidad de Granada, dedicado a investigar el nivel de conocimiento de los profesores de ELE para inmigrantes y a diseñar programas para formación de profesores de estos colectivos. Si tienes algo de experiencia puedes participar en la investigación, solo tienes que rellenar una encuesta que no te llevará más de 20 minutos.

¿Por qué digo todo esto?

Pues porque, pese a todo, dar clases de ELE a inmigrantes tiene muchas cosas buenas. Dejando aparte, por obvio, lo de que ayudar a los demás enriquece a la persona, si te estás iniciando en la enseñanza de ELE es de mucha utilidad contactar con alguna organización que imparta estos cursos y colaborar con ella como voluntario. Aprenderás un montón y no solo a dar las clases sino también a elegir materiales, a crear los tuyos propios y a organizar tu curso. Generalmente estas asociaciones no cuentan con personal de apoyo para el profesorado con lo que tú te lo guisas y tú te lo comes.

Si vives en Barcelona y te interesa este tipo de colaboración puedes contactar con La Formiga. Siempre necesitan gente dispuesta a ayudar y son (somos) un equipo estupendo.

¡Suerte!

Anuncios

Ya que te pones a pedir tareas a los alumnos de ELE, haz que piensen.

En grupos, haced un anuncio de publicidad sobre un producto conocido…

Tenéis 10 minutos para esta tarea.

¡Hombre, pero porelamordedios, qué cosas les pides a los alumnos!

Y es que esta práctica tan habitual en las aulas, es muy rara. Estamos de acuerdo en que para hacer un anuncio se necesita un grupo, sí, pero también se necesitan algo más de 10 minutos, incluso algo más de 10 horas, y sobre todo se necesita mucho conocimiento del lenguaje…

Pero vale (empiezo párrafo con un pero para provocar), es cierto que hacer anuncios es una actividad que suena entretenida, parece rápida e invita a ponerse a ello, con lo que se perfila como una buena actividad para llevar al aula de ELE. Eso sí, pero ya que te pones, hazlo bien, y en lugar de pedir a los estudiantes que hagan un anuncio para vender una crema o un coche o un yogur con efecto o cualquier otra cosa de esas que consumimos sin saber por qué, proponles un ejercicio de auto reflexión, y de paso colaboras un poco con el planeta fomentando el espíritu crítico, que tanta falta hace. Especialmente si tus alumnos son niños o adolescentes.

¿Conoces el concepto Subvertising? Es un híbrido entre subvert (subvertir) y advertising (publicidad). Echa un vistazo a esta página, tiscar.com.

¿Un ejemplo de campaña real de este tipo? No te pierdas esta de Implicate.org.




No se trata de que les pidas a tus alumnos una campaña como esta, ¡necesitarían meses!, sino de que le des un valor añadido al ejercicio de Haz un anuncio en 10 minutos, que les hará reflexionar y que dará mucho más juego, a la hora de debatir en clase, que un yogur con efectos.

Y, para darles unas pautas, para que tengan por dónde empezar a hacer sus anuncios, estas son las mínimas que necesitarán:

– De qué producto vas a hablar.

– Qué quieres contar.

– Edad del público al que va dirigido el anuncio.

¡Suerte!

P.D.: Cuando estaba a punto de publicar este post me ha llegado un enlace a una página de campañas sociales muy, pero que muy interesante. 40 de los anuncios de concienciación social más potentes. Son espectaculares.